miércoles, 30 de mayo de 2012

Es que ahí se independizan

Mi hijo el mayor ha mostrado mucho interes por todo lo que le rodea ya desde que era un bb y aunque esto no tiene en realidad nada de extraordinario pues todos los niños son curiosos por naturaleza, a mucha gente a mi alrededor le parece excepcional y cuando iba a la guardería no me faltaban los comentarios de que esa era la razón. ¿Realidad? En casa el tenía una madre dispuesta a respetar su curiosidad natural y dejarlo explorar además de tratar de responder en la medida de sus posibilidades todas sus preguntas. 

Me molestan y me entristece un poco el escuchar esos comentarios de que la guardería es de lo mejor que le puede pasar a un bb, entre las muchas bondades que se les atribuyen son que aprenden a socializar, desarrollan buenos hábitos alimenticios, son estimulados para que sean más inteligentes, aprenden a dejar el pañal, a dormir y hasta el inglés. Pero lo cierto es que ese es un mito que nos han estado vendiendo desde la revolución industrial con la invención de la escuela.  Estos sitios son sólo estacionamientos donde aparcar a los niños mientras los adultos se dedican a servir a la maquinaria del sistema consumista para que siga funcionando.  

A mi me sorprenden la madres trabajadoras que aún teniendo opciones de dejarlos al cuidado de sus amorosos abuelos o algún familiar o inclusive una niñera cuando se puede pagar, prefieren llevarlos para que se independicen y no se malcríen con tantos abrazos y apapachos. O peor aún aquellas que ni si quiera trabajan pero a conveniencia suya se han creído el cuento y los llevan para que no estorben en su apretada agenda social. 

Por supuesto, hay para quienes de verdad es un mal necesario, como lo fue en mi caso con mi primogénito siendo madre soltera y viviendo en una ciudad totalmente sola y lejos de mi familia. Pero aún en estos casos se podrían buscar caminos alternativos, como el que siguió Mónica, de trabajar en casa. Yo soy antiguardería aún cuando tuve que llevar a mi pequeño y desde esa experiencia estaba plenamente convencida que de tener otro bb este no pisaría ninguna.  Afortunadamente el apoyo de Papá me dió esa oportunidad  y estoy tremendamente agradecida con él por ello por que he podido disfrutar del desarrollo de mi pequeñín desde el principio.

Por eso cuando mis conocidos me preguntan al respecto siempre les hablo de los días de adaptación que viví con mi primer bb, de como los dejan llorar, de como "socializan" a mordidas y arañazos con los otros bbs, de como no sabes con toda certeza si de verdad esta comiendo bien, de como con esa "socialización" desarrollan actitudes que no van con los valores familiares, de como no hay respeto a sus ritmos de desarrollo, de como sufre el niño y sufre uno por la separación y en lo que más hago incapie, de como se enferman a cada rato por que cuando no esta enferma la cuidadora lo esta algún niño y  de como esos bichos de guardería llegan hasta a tumbar a uno (Mis peores gripes e infecciones de garganta las viví con él y hasta a uno de mis jefes le tocaron).  Si con todo eso no se desaniman pues ya ni que hacer, jajaja.

Y también puedo decir con toda certeza al comparar con mi segundo bb, no es la guardería la que hace la diferencia en lo "despiertos" que puedan estar los niños sino la interacción diaria con los miembros de la familia.  La familia es el núcleo que les da seguridad para ir ampliando su mundo al exterior.  Es en este núcleo donde los bbs pueden tener toda la libertad para explorar e ir aprendiendo a su ritmo, sin presiones ni comparaciones de terceros que puedan ir deformando la imagen que ellos estan construyendo de si. 


2 comentarios:

Flor dijo...

Hola, yo también soy mamá HS, y también soy antiguardería, pase por lo mismo que tú, y tienes toda la razón, mi pequeña de casi tres años en su vida a pisado una guardería, es muy independiente, se lava las manos solita antes de comer,le gusta sentarse a "estudiar" matemáticas con sus regletas, distingue la derecha de la izquierda, le encanta el inglés y está aprendiedo a sumar números pequeños y no ha pisado una guardería, le encanta conversar y es muy buena haciendolo. A los niños los hacemos los papás, no las guarderías.

Ivett dijo...

Hola Flor,

Que gusto saber que cada vez hay más familias aprendiendo juntos. ¿Verdad que si? los niños pueden facilmente aprender todas esas cosas sin necesidad de estar asistiendo a ningún centro especial a que les enseñen. Y no puedo más que estar de acuerdo contigo con tu última oración.

Saludos y gracias por pasarte por el blog.